Sentido y significado
¿Cuál es la diferencia entre imaginar y evocar? La imaginación puede construir mundos desde cero, sin un referente previo. La evocación asigna sensaciones a los recuerdos. Es un proceso que involucra la memoria y la reconstrucción de experiencias pasadas, añadiendo tesoros subjetivos.
Un buen naming va más allá de identificar un producto o una organización. Es una evocación que invita a vivir en un paraíso sin dolor ni pecados.
Piensa en la manera en que la NASA nombraba sus misiones e incluso las partes de la Luna. Piensa en Amazon o Nike como esa diosa griega de la Victoria. Apollo no es una nave; es mito y ambición humana condensados en una sola palabra. El Mar de la Tranquilidad transforma una superficie inhóspita en un lugar casi habitable en la mente. El nombre crea un relato previo al hecho. Convierte significante en emoción. Los mejores namings no se agotan en el presente; apuntan hacia adelante, como esas misiones espaciales o tus sueños infantiles.
Un buen naming provoca que queramos pronunciarlo, como si paladeáramos el mejor bocado. Existen muy buenas clasificaciones y criterios para trabajar su ideación, dependiendo de lo que necesites. Pero recuerda: lo extraordinario nunca nace de lo obvio.