Lo abierto
El austríaco Peter Steinberger se convirtió en leyenda en 2010, cuando liberó un visor de PDF mejor que el de Apple. Al ver la demanda, lo convirtió en una empresa. Tras retirarse, ha vuelto con OpenClaw, un asistente que realiza tareas en tu equipo sin que se lo pidas expresamente. Es un paso más hacia la singularidad.
Abre una nueva etapa en la historia de la IA porque, al ser open source, está impactando culturalmente. Está siendo abrazado por la comunidad de desarrolladores. En un supermercado global saturado de opciones, la relevancia cultural es un objetivo de eficiencia. Hace un siglo que la industria del entretenimiento lo sabe tras validarlo con Rodolfo Valentino, Elvis Presley...
¿Por qué lo abierto gana a lo cerrado? Lo cerrado promete orden y control. Lo abierto acepta el caos a cambio de evolución. Todo tiempo acelerado convierte la tecnología en commodity. Trabajar lo abierto no es ideología: es una estrategia lúcida parar crear valor. Nunca ganan quienes construyen muros, sino quienes diseñan plazas para vivenciarnos.
Cuando algo es abierto, no sólo en el nombre como OpenAI, deja de percibirse como producto y pasa a ser infraestructura. Y la infraestructura, por definición, es compleja de reemplazar.