Está naciendo la primera gran rivalidad corporativa del siglo XXI: OpenAI y Anthropic son la Coca-Cola y la Pepsi de nuestra era.

Hablemos de la compañía fundada por siete magníficos, entre ellos dos hermanos que trabajaron para Altman: Dario y Daniela Amodei.

Están validando la importancia de articular una cosmovisión con sólo dos palabras: Keep Thinking. Un eslogan convertido en lema que hereda la huella dejada por el Think small de 1959 y el Think different de 1997. Este seguir pensando empieza a latir en el core de Anthropic.

El 22 de enero presentaron la nueva Constitución de Claude en las que se comprometen a priorizar un desarrollo seguro. Las novedades de Cowork desplomaron el Nasdaq, generando el relato apocalíptico del "SaaS ha muerto". Y en el anuncio de la Super Bowl se burlan del modelo de publicidad que implementará la competencia.

Esta sensibilidad no es casual en los Amodei. Su madre ayudaba a gestionar bibliotecas. El padre, inmigrante italiano, trabajó toda su vida como artesano del cuero. Su muerte traumatizó a Dario, que cambió la física teórica por la biología y de ahí al código.

El código es medicina, filosofía y arquitectura. Es el cimiento de la nueva civilización.