El Mundo.
Alguien con fe, con humor, apasionado, y convencido, no por tener éxito, sino por cumplir un capricho/sueño:
Cientos de personas buscan en un libro las pistas para hallar un tesoro de un millón de dólares escondido.
El autor, el ingeniero informático Michael Stadther, destinó el dinero obtenido con la venta de su empresa de software a su sueño más anhelado: escribir un cuento de aventuras con un tesoro real.
(…) A lo largo del relato, los lectores deben seguir unas pistas y recomponer unos puzzles que se acompañan al libro, y que les conducirán hasta el preciado tesoro.
Según el cuento, para hacerse con las joyas hay que encontrar 12 fichas doradas, elaboradas con oro de 18 quilates, que el autor escondió cuidadosamente en lugares públicos.
Stadther, un enamorado de los cuentos fantásticos, quería atrapar la intriga de los más pequeños, pero lo que ha conseguido es embarcarlos, juntos a sus padres, en una intensa búsqueda por todo el país.
Con ello, las ventas de ‘Un tesoro escondido’ han aumentado de manera espectacular, de manera que en cinco semanas se han distribuido más de 100.000 copias y ya ocupa, en su categoría, el segundo puesto de libros infantiles en la lista de ‘The New York Times’.


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